Alteraciones de la marcha en la Enfermedad de Párkinson

La enfermedad de Párkinson (EP) es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común, solo por detrás del Alzheimer, afectando al sistema nervioso centra de forma progresiva y crónica. Esta enfermedad se caracteriza por una presentación heterogénea, causada por una degeneración en el sistema dopaminérgico, en el que están implicadas estructuras subcorticales pertenecientes a los ganglios basales, produciendo una alteración en funcionamiento normal de estos. La etiología de la EP a día de hoy es desconocida. Si te interesa conocer más acerca de la neurofisiología de esta enfermedad, visita nuestra entrada sobre la EP.

Parkinson

El papel de la dopamina es clave para entender la presentación clínica de la EP. En la EP sucede un déficit de dopamina, que condiciona un desbalance en los niveles de este neurotransmisor en el núcleo estriado de los ganglios basales, su consecuencia es que el circuito de los ganglios basales produzca un por incremento de la actividad inhibitoria sobre tálamo y por tanto de la corteza, de lo que se deriva la sintomatología clásica de la enfermedad, la bradicinesia, la rigidez, el temblor.

Las alteraciones de la marcha son una entidad frecuente en la EP, siendo la consecuencia de la alteración de las conexiones entre los ganglios basales, el área motora suplementaria, y las regiones locomotoras mesencefálicas. Dicha alteración no permite la generación y realización de las secuencias motoras necesarias para la realización de un patrón secuencial y rítmico de marcha. El resto de sintomatología también puede influir en las alteraciones de la marcha, como es el caso de la alteración de los ajustes posturales, o la dificultad para alternar entre diferentes patrones de movimiento.

La marcha en las primeras etapas de la EP suele ser normal, de hecho, una alteración de severa de la marcha en las primeras etapas podría hacernos sospechar de un diagnóstico erróneo. La marcha en la EP está caracterizada por existir poco movimiento, considerándose bradicinética si es de movimientos lentos, hipocinética si es de movimientos escasos, y acinética, si no existe movimiento. Está caracterizada por ser de patrones variables, y acronomocinética, carecer de ritmo. Tienen dificultades para hacer tareas duales debido en parte a la hipersensibilidad a estímulos externos presentan alteración en la cinemática, cinética y EMG.

La marcha es normal en las primeras etapas, debido a que es compensada por sistemas no dañados, siendo una marcha más cognitiva y dependiente de los estímulos externos, y cómo en las etapas finales incluso no puede ser suplida por el resto de los sistemas siendo totalmente acinética.

Características de la marcha:

  • Longitud de paso disminuida.
  • Poca elevación del pie del suelo.
  • Diminución de la velocidad de marcha.
  • Aumento de la fase de apoyo.
  • Gran variabilidad de marcha (en tiempo y en espacio).
  • Diminución de la amplitud de braceo.
  • Dificultad de iniciar la marcha, realizar giros y bloqueos (freezing).
  • Dificultad ritmo de pasos

Bibliografía recomendada:

  • Obeso et al. Functional organization of the basal ganglia: Therapeutic implications for Parkinson’s disease. Mov Disord. 2008;23(SUPPL. 3):548–59.
  • Takakusaki K, et al.. Substrates for normal gait and pathophysiology of gait disturbances with respect to the basal ganglia dysfunction. J Neurol. 2008;255:19–29.
  • Gilat M, et al. A systematic review on exercise and training-based interventions for freezing of gait in Parkinson’s disease. npj Park Dis. 2021;7(1):1–18.
  • Bloem et al. 2016. Measurement instruments to assess posture, gait, and balance in P arkinson’s disease: Critique and recommendations. Movement Disorders, 31(9),1342-55.
  • Zanardi et al. Gait parameters of Parkinson’s disease compared with healthy controls: a systematic review and meta-analysis. Sci Rep. 2021;11(1):1–13
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