Control motor, consideraciones clínicas.

La habilidad de control motor podría definirse como la capacidad sensitivo motora de orientación, estabilidad y movimiento que un individuo es capaz de realizar en un entorno para la consecución una tarea (Shummway-cook and Woollacott).

El individuo forma un tríptico inseparable con el entorno y la tarea que está realizando; importancia de la integración sensitiva, la cual permite la relación entre estos tres entes.El control motor nos permite alcanzar una postura en contra de la gravedad y mantener el centro de masas dentro de nuestra base de sustentación.

Primero es necesario una orientación, en la que entra en juego el esquema corporal (corteza parietal posterior y cerebelo), para relacionar el cuerpo con el espacio. A esta le sigue la estabilidad (ajustes posturales, encargándose mayoritariamente el sistema reticuloespinal), y finalmente el movimiento.

Factores que influyen en el control motor:

  • Sistema sensorial.

La información sensitiva es básica para la consecución de un control postural, así pues, este es el resultado de la integración de diferentes informaciones sensitivas.

Por orden de importancia son las siguientes:o   Somatosensorial.o   Vestibular.o   Visual.La información sensitiva que prioriza, más información nos da para la construcción de la vertical es la información aferente de los graviceptores, después la información sensitiva de los receptores cutáneos, seguidamente de la propiocepción, la información vestibular, y por último, la información visual. Individuos sanos sobre superficie estable, la información sensorial representa el 70%, la vestibular el 20% y la visual el 10%.

Es por ello que, cuando la información sensitiva se reduce, la información visual comienza a hacerse más notoria. Es el caso de pacientes que no son capaces de estabilizar sus extremidades en contra de la gravedad a no ser que tengan un control visual sobre ellas; estos pacientes, tendrán déficit de información sensitiva profunda y superficial.

En pacientes que tengan falta de información en su esquema corporal, poner espejos para la corrección de la postura, para la consecución de la línea media, no tendría sentido, no se están favoreciendo los mecanismos implicados en la consecución de la verticalidad postural. La mirada no juega un papel fundamental para la orientación de los diferentes segmentos corporales. Una mirada periférica, de navegación, es más importante para la consecución de la postura que una mirada focalizada.

La información sensitiva de la musculatura intrínseca de la mano, del pie, y del cuello, sirve para generar modelos internos de verticalidad. Importancia husos neuromusculares y órganos tendinosos de Golgi.

Respecto a la información sensitiva, también cabría reseñar la importancia de la alineación de los diferentes segmentos corporales, entre sí, en relación con la gravedad y en relación a la base de sustentación. Nos permitirá conseguir un movimiento eficiente, con el menor gasto de energía posible.

La entrada de información sensitiva de los diferentes segmentos corporales (información somatosensitiva, vestibular y visual) genera en la corteza parietal posterior (área 5 y 7 de Brodmann) y en el cerebro la formación del esquema corporal, el cual es indispensable para la tarea de orientación corporal y para la creación de los ajustes posturales. Es por esta información unimodal de los diferentes segmentos corporales y de su integración en estos sistemas, por los que somos capaces de crear la línea media.

  • Sistemas relacionados con la estabilidad y el movimiento:

Sistemas ventro-mediales: Estabilidad proximal.
o   Cortico-retículo-espinal. Control anticipatorio.o   Vestibuloespinal. Control reactivo.o   Tectoespinal.Sistemas dorsolaterales.o   Corticoespinal.o   Rubroespinal.

Si no existe control del sistema reticuloespinal, careceremos de ajustes posturales previos al movimiento voluntario; para suplir esta carencia, el sistema vestibular estará muy activo y sin modulación reticular, favoreciendo patrones extensores, generando rigidez y fijación como respuesta a la lucha contra la gravedad.

  • Sistema cognitivo:

La interpretación de la información sensorial, la experiencia previa, la motivación, la atención, son procesos que influirán la consecución de un control postural eficiente.Por ejemplo, si una persona necesita realizar una tarea en la que su equilibrio se ve alterado, la atención en esta tarea aumenta.

Entrenar el equilibrio como una tarea en sí, sin añadir una doble tarea (equilibrio en relación a la consecución de coger una taza de una estantería alta), no resultará tan eficiente. La doble tarea añadida resultará útil en la consecución de los ajustes posturales automáticos.

Referencias:

  • Concepto Bobath, curso básico en el reconocimiento y tratamiento de personas adultas con trastornos neurológicos. Impartido por Elena Madrigal y Mónica Junquero.
  • Cano de la Cuerda R, Collado Vázquez S. Neurorrehabilitación : métodos específicos de valoración y tratamiento. Neurorrehabilitación: métodos específicos de valoración y tratamiento, 2012, ISBN 978-84-9835-410-2, págs. 21-32. Editorial Médica Panamericana; 2012