Ejercicio aeróbico post ictus

La neuroplasticidad se define, de forma breve, como la habilidad del sistema nervioso central (SNC) para producir adaptaciones estructurales y funcionales tras nuevas experiencias (Penna et al., 2021). Este concepto es inherente al ámbito clínico e investigador de la neurorrehabilitación donde se persigue la búsqueda de aquel abordaje que permita una mejor recuperación del paciente tras un accidente cerebrovascular (ACV).

En muchas ocasiones las secuelas derivadas de un ACV favorecen el sedentarismo del paciente comprometiendo su forma física y su salud cardiovascular (Penna et al., 2021); es por ello que una de las estrategias terapéuticas que se introduce en los programas de rehabilitación y cuyos efectos se investigan es el ejercicio aeróbico, nominado de esta forma por la vía metabólica que entra en juego durante su ejecución.

El ejercicio aeróbico incrementa, entre otros biomarcadores, el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una de las neurotrofinas más investigadas (Neeraj et al, 2021), cuyas principales funciones se relacionan con el control del desarrollo neuronal y glial, la neuroprotección y la modulación de la interacción sináptica, siendo fundamental en el proceso de aprendizaje motor y cognitivo (Kowianski et al., 2018). Además, se conoce que este tipo de ejercicio aumenta el volumen sanguíneo cerebral que junto a los beneficios del entrenamiento de fuerza (mayor vascularización) guían hacia la importancia de establecer un programa de ejercicio multimodal (Penna et al., 2021).

A pesar de la consistente evidencia que existe sobre el ejercicio aeróbico en el paciente post – ictus, son múltiples los factores que han de tenerse en cuenta (Figura 1) y las cuestiones que existen a la hora de llevar a término una intervención de estas características.

Figura 1 (Adaptación de Nicola et al.,2020). Factores que influyen a la hora de implementar un programa de ejercicio aeróbico.

La última actualización de la Guía de Práctica Clínica AEROBICS (Aerobic Exercise Recommendations to Optimize Best Practices in Care After Stroke) pretende responder a algunas de estas disyuntivas, estableciendo en primer lugar que ni la edad ni la severidad de la lesión deberían suponer una barrera para la práctica de ejercicio aeróbico, teniendo en cuenta que el paciente debe encontrarse en una situación basal estable a nivel médico y que debe hacerse una evaluación pre – tratamiento y un seguimiento en el período que dure el programa. Además, la elección del entorno en el que debería tener lugar el abordaje debe estar basada en la situación médica y funcional, la accesibilidad y el apoyo social del paciente.

Últimos estudios concluyen con la necesidad de profundizar e investigar sobre la dosis adecuada para influir sobre la neuroplasticidad de forma positiva, encontrando como principal barrera la ausencia de una herramienta gold – standart que permita cuantificar esa neuroplasticidad (Penna et al., 2021). Sin embargo, sí parece existir mayor consenso alrededor de la intensidad con la que se debe trabajar, estableciendo el ejercicio aeróbico moderado – intenso como aquel que resulta más beneficioso (Penna et al.,
2021).

Del mismo modo, cabe destacar que aunque sea interesante esta práctica previa al abordaje fisioterapéutico y cognitivo por los mecanismos neurotróficos desencadenados, ha de tenerse siempre en cuenta la fatiga del paciente puesto que ésta podría condicionar de forma negativa el resto de la sesión.

Por tanto, queda constatada la importancia del abordaje interdisciplinar y multimodal dentro de la rehabilitación del paciente post – ictus donde el ejercicio aeróbico debería tener cabida por sus efectos positivos sobre la neuroplasticidad y lo que ello involucra
en cuanto a aprendizaje cognitivo y motor. Entendiendo que existen barreras físicas, administrativas, sociales y/o personales en el desarrollo de la práctica que pueden condicionar la inclusión de ésta.

Bibliografía

  1. Penna, L., Pinheiro, J., Ramalho, S. and Ribeiro, C., 2021. Effects of aerobic physical exercise on neuroplasticity after stroke: systematic review. Arquivos de Neuro-Psiquiatria, 79(9), pp.832-843.
  2. Limaye, N., Carvalho, L. and Kramer, S., 2021. Effects of Aerobic Exercise on Serum Biomarkers of Neuroplasticity and Brain Repair in Stroke: A Systematic Review. Archives of Physical Medicine and Rehabilitation, 102(8), pp.1633-1644.
  3. Kowiański, P., Lietzau, G., Czuba, E., Waśkow, M., Steliga, A. and Moryś, J., 2017. BDNF: A Key Factor with Multipotent Impact on Brain Signaling and Synaptic Plasticity. Cellular and Molecular Neurobiology, 38(3), pp.579-593.
  4. Gaskins, N., Bray, E., Hill, J., Doherty, P., Harrison, A. and Connell, L., 2020. Factors influencing implementation of aerobic exercise after stroke: a systematic review. Physiotherapy, 107, pp.e163-e164.
  5. MacKay-Lyons, M., Billinger, S., Eng, J., Dromerick, A., Giacomantonio, N., HaferMacko, C., Macko, R., Nguyen, E., Prior, P., Suskin, N., Tang, A., Thornton, M. and Unsworth, K., 2019. Aerobic Exercise Recommendations to Optimize Best
    Practices in Care After Stroke: AEROBICS 2019 Update. Physical Therapy, 100(1),
    pp.149-156.

Autor

Lidia Martínez Rolando. Fisioterapeuta MSc

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