Huso neuromuscular y órgano tendinoso de Golgi. Regulación supraespinal.

Los husos neuromusculares (HNM) y los órganos tendinosos de Golgi (OTG), son unidades epecializadas que informan al SNC de diversos factores que afectan a músculos y tendón, tales como la longitud, velocidad o tensión.
Son considerados receptores propioceptivos, encargados de informar de la sensibilidad profunda; informan dónde se localizan en el espacio nuestras partes del cuerpo y cómo se mueven unas respecto a otras (orientación corporal).

Husos neuromusculares:
Receptor sensitivo que se encuentra encapsulado en el músculo. Este tiene dos terminaciones sensitivas, y un efector motor.

  • Terminaciones sensitivas, de tipo IA y II. Las IA (fibras en bolsa) informan de cambios en la velocidad del músculo, mientras que las fibras tipo II (en ramillete) informan de la longitud.
  • Terminaciones motoras: Gamma.

Estos HNMs median en el reflejo miotático de estiramiento, por ejemplo, los receptores IA y II notan un cambio en la longitud y velocidad del músculo, estas fibras llevan la información aferente a la médula espinal, creándose un reflejo monosináptico. Esta información aferente hace sinapsis en la médula espinal con las motoneuronas Alpha, las cuales enviarán de vuelta al músculo una información de contracción. En este punto, las motoneuronas Gamma, las propias del HNM, se ha visto que trabajan aumentando la sensibilidad del huso al estiramiento, no aumentando la fuerza de contracción de las fibras Alpha, abriendo canales iónicos de sodio que hacen que aumente el potencial de reposo, haciendo de esta manera que sea más fácil crear un potencial de acción, aumentando de esta manera la sensibilidad. Se activan a la vez que las Alpha, para mantener una continua información del estado de la musculatura, imprescindible para que el HNM vuelva a su longitud normal y así adaptarse a la tarea que se esté realizando.La información aferente de las terminaciones nerviosas del HNM también llega a interneuronas inhibitorias de la médula espinal, las cuales intervienen haciendo que el músculo antagonista no se contraiga, inhibiendo sus motoneuronas Alpha.

Así, los HNM median en la inhibición recíproca, haciendo que cuando un músculo se contrae, su antagonista se relaja (principio de Sherrington). Estos, también envían información propioceptiva al cerebelo y a la corteza, además de a la médula espinal.Están implicados en el mantenimiento de todo tono muscular previo a un acto motor. Además de servirnos para aumentar la contracción necesaria en un músculo, dan el tono postural estabilizador a la musculatura; muy importante en manos y pies (mientras más profunda sea la musculatura, más HNM tendrá).
Los HNM están influenciados por actividad descendente, más en concreto por la vía cortico-retículo espinal, la cual modula la sensibilidad de estos mediante la excitación de la motoneurona Gamma.

Órgano tendinoso de Golgi: Nos informa de los cambios en la tensión muscular. El ejemplo más claro sería, una persona agarrada a una barra a 2 metros de suelo, únicamente con una mano; puede aguantar un tiempo, variando de la persona será mayor o menor, pero cuando la tensión sea excesiva, el OTG hará que no se contraiga más, inhibiendo de esta manera el músculo. Pero el OTG es mucho más que eso, pues no solo funciona si la tensión alcanzada es excesiva y puede ser dañina, sino que trabaja adecuando al músculo ante los diferentes cambios de tensión.Modula de forma muy específica la tensión muscular de manera acorde a la actividad que se está llevando a cabo. Los receptores sensitivos que trabajan en los OTG son únicamente las terminaciones IB.En estos órganos también interviene el control supraespinal de la formación reticular, al igual que ocurre en los HNM. Los OTG se adecúan a la actividad que se está llevando a cabo mediante este mecanismo, el cual adecúa a la IB al umbral de activación adecuado, así como modificar su efecto a excitador en vez de inhibido en estados dinámicos como por ejemplo la marcha, en la cual, el sóleo, aumenta su nivel de contracción en vez de reducirse.Otro ejemplo puede ser el relacionado con el sistema límbico. El sistema límbico da aferencia a la formación reticular, aumentando el tono cuando estamos más alegres y disminuyéndolo si por el contrario estamos más tristes; así pues, un estado motivaciones bajo, hará que la formación reticular baje el tono, en parte por la modulación del umbral de las IB (importancia aspecto motivaciones en el proceso rehabilitador).

Información relevante en el tratamiento:

Cuando hay una lesión en el SNC que afecta al control supraespinal descendente, en este caso, especialmente a la región bulbar del sistema cortico-retículo espinal, afectará tanto a OTG como a HNM.
El OTG, que inhibe al músculo cuando existe un aumento de tono (como norma general) mediante la activación de una interneurona inhibitoria por la IB, pero como hemos dicho anteriormente, el control supraespinal modula la activación de este, mediante la modulación de dicha interneurona;  por tanto, al carecer de modulación supraespinal, no sabe bajar el tono del músculo cuando es necesario.
Lo mismo pasa con el circuito del HNM, teniendo por tanto como resultado un músculo muy reactivo a la velocidad (espasticidad).

¿Cómo podemos promover cambios mediante el tratamiento?
Dando información periférica, en el tendón, modulando con nuestras manos su actividad, pero también a nivel central, pidiendo actividad, activando el músculo, dando información descendente de activación, para que de esta manera, se consigan activar las interneuronas inhibitorias y modulen la actividad de las motoneuronas Alpha.

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