Sistema córtico-retículo-espinal (anatofisiologia).

Grupo de neuronas que tienen origen en la formación reticular, situada en el tronco del encéfalo.
Este sistema tiene proyecciones ascendentes y descendentes, relacionándose su función con un gran número de neurotransmisores y estructuras. Ejemplo de estas funciones son:

  • Regulación de la actividad cerebral, nivel de conciencia y estado de alerta mediante el sistema activador reticular ascendente (SARA).
  • Implicación en procesos dolorosos. La vía espino-reticular, forma parte de la sensibilidad protopática, llevando información dolorosa hasta la formación reticular; este sistema, mediante el locus coerúleus se encarga de inhibir la entrada de información dolorosa a nivel del asta dorsal de la médula espinal, inhibiendo la señal dolorosa de la vía espinotalámica. Se ha relacionado esta vía con el padecimiento de dolor crónico.
  • Nivel de motivación, toma de decisiones, conductas adictivas; este sistema aporta dopamina al sistema límbico mediante el núcleo intrategmental.
  • Umbral de excitación de motoneuronas alpha; el núcleo pedúnculo-protuberancial aporta Ach y los núcleos del rafe aportan serotonina, relacionados con el umbral de excitabilidad de estas neuronas.
  • Producción de epinefrina y norepinefrina, relacionado con la regulación del latido cardíaco.
  • Control de los ajustes posturales y modulación del tono postural.

A la formación reticular llegan una gran cantidad de aferencias, las cuales dan explicación a los diferentes procesos en los que está implicado este sistema:

  • Aferencias del córtex visual.
  • Aferencias auditivas.
  • Sistema vestibular, trabajan en conjunto para modular la actividad postural; acción recíproca.
  • Cerebelo: el sistema reticuloespinal necesita información propioceptiva inconsciente que maneja el cerebelo, conociendo de esta manera el posicionamiento de los diferentes segmentos corporales, tato en el mantenimiento de la postura (control inconsciente; también relacionado con el esquema corporal) como para la preparación de un movimiento voluntario (previo a este movimiento voluntario, supongamos un alcance, la musculatura estabilizadora del tronco ha de mantener estable los segmento proximales, para permitir de esta manera el movimiento distal voluntario. Este control se puede conseguir gracias al conocimiento (consciente e inconsciente) que tenemos del posicionamiento de nuestro cuerpo en el espacio. Permite de esta manera realizar movimientos precisos y específicos a la tarea a realizar.
  • Ganglios basales: circuito que permite el control del tono en movimientos rítmicos de las piernas.
  • Corteza: recibe aferencias de áreas sensitivo-motoras, como es el área premotora. Esta información es indispensable para los ajustes posturales anticipatorios (APAs).
  • Sistema límbico: El sistema límbico envía aferencias a la formación reticular, y esta ajusta nuestro tono dependiendo de los procesos emocionales y motivacionales. Cuando una persona está emocionalmente deprimida, el tono muscular será más bajo que cuando esta misma persona esté alegre; al igual que cuando una tarea es repetitiva o carece de valor significativo, esta se ejecutará a un tono muscular más bajo. La formación reticular modula el tono dependiendo de estos factores a través de las neuronas 1B, pertenecientes a los órganos tendinosos de Golgi. Estas neuronas, por lo general responden atendiendo a un aumento de tono del músculo, dando información del nivel tonal e inhubiendo la activación cuando este es excesivamente alto; pero este proceso de inhibición puede cambiar dependiendo de la modulación supraespinal (formación reticular). Dos ejemplos de esta modulación son: motivación ante una tarea, relevancia significativa, aumento de tono en la realización de dicha tarea y el momento de la marcha, al deambular, el sóleo aumenta la tensión en el momento de la pre-oscilación, pero aquí, en vez de relajarse por la acción de las 1B, hace justo lo contrario, se activa aún más para conseguir un buen despegue.
  • Médula espinal: Conociendo en todo momento la actividad de la periferia.

La modulación de todos estos procesos se realiza en la formación reticular, siendo un gran centro integrados de información aferente.
Las eferencias son las siguientes:

  • Tálamo: a través del SARA, mantenimiento de la excitabilidad (conciencia) cerebral.
  • Tracto reticuloespinal protuberancial: sistema bilateral, medial, descendente, que controla la actividad flexora y extensora de los músculos axiales, y de los extensores de los miembros inferiores para mantener el soporte postural. Muy relacionado con el vestibular. Implicado en la iniciación de la marcha.
  • tracto espinoreticular bulbar; bilateral, lateral. Relacionado con la excitación e inhibición de músculos flexores y extensores de las extremidades (muy importante en bóvedas palmares y plantares; musculatura intrínseca de la mano).
  • Fibras reticuloespinales que van directas o indirectas (mediante interneuronas) a la médula espinal. Controlando la actividad de las 1B (OTG) y posiblemente de las Gamma (husos neuromusculares).
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